En la escritura académica, las preposiciones tienen más peso del que sugieren sus dos o tres letras. Un solo cambio de preposición puede convertir «en comparación con el grupo de control» en una afirmación más vaga y débil, o hacer que «el paciente se presentó en el servicio de urgencias» suene como si algo se hubiera perdido en la traducción. Los revisores rara vez rechazan un manuscrito por una sola preposición incorrecta, pero un trabajo que confunde «en», «a», «sobre»,…